25.12.06

La actitud frente a la tormenta

"Existe lo que se llama la actitud ante la tormenta. Cuando uno es sorprendido por una repentina tormenta se puede, o bien correr lo más aprisa posible, o bien colocarse rápidamente bajo los alerones de las casas que bordean el camino. De todos modos nos mojaremos. Si uno ya estuviera preparado mentalemente a la idea de estar mojado, se estaría, a fin de cuentas, muy poco contrariado con la llegada de la lluvia. Se puede aplicar este principio con provecho en todas las situaciones."


-Hagakure- (Japón, siglo XVIII)