6.6.06

El despertar del Merapi



El Merapi ruge y da bastante más miedo que el 666. A pesar de los miles de desplazados y afectados por un desastre natural de esta envergadura no puedo dejar de sentirme asombrado ante tal despliegue de belleza y destrucción de la naturaleza. Ya hablé de mi afición por los volcanes en Dentro del volcán (Abril 2006 ) y ahora no puedo dejar de mirar con avidez las nuevas imágenes que nos llegan día a día del despertar del Merapi… “Despertar” maravillosa palabra atribuida a un volcán que le da un carácter de organismo vivo e impredecible.



José Moreno Villa escribió sobre el extraordinario Dr. Alt y cómo vivió varios años bajo un volcán, el Paricutín, y allí perdió una pierna y pintó y tomó notas en su cuaderno de lo que acontecía y lo que vivía.

"Octubre, día primero. Tremenda actividad del cráter. Día luminoso tibio, con un fuerte viento del este, que arrastra enjambres de mariposas, único animal en la aridez gris de esas inacabables lomas de arena, a parte de los turistas, que son animales de otros planetas. Las mariposillas elegantes y sutiles, vienen a posarse sobre las arenas húmedas y alrededor de los pequeños charcos que ha dejado la lluvia entre las lavas. Son amarillas, en todos los tonos del amarillo. Al atardecer todas habían muerto, y las lomas estaban tapizadas de alas inmóviles."

"Ahí está el hombre. Ahí con su miedo y su férvido entusiasmo: sintiendo su pequeñez y sobreponiéndose con su voluntad. Mirando cerca las llamas y escuchando el imponente tamborileo de los pedruscos incandescentes que caen a su vera. Como un capitán vigilante y que ha perdido todos sus soldados.

¡Salud, capitán! Has ganado la batalla."