29.10.06

En casa de Leo y Katja



El otro día estuvimos cenando en la nueva casa de Leo y Katja, el contraste de los caracteres cubano y alemán, aderezado con unos pocos españoles, dio de si una agradable velada. Hace pocos meses me decían que andaban buscando piso por el centro de Valencia, ¡tarea difícil!, pensé yo, la cosa cada vez está más complicada y los precios son astronómicos. Pero hete aquí que en poco tiempo me cuentan que han encontrado un piso, grande, a un precio razonable y cerca del Almudín, ¡vaya!, allá que nos fuimos a visitarlos para ver si era cierto.

Aparecimos con un par de botellas de vino y dulces con chocolate, ellos habían hecho comida para un regimiento, Leo, las entradas y el arroz, Katia unas deliciosas bolas de carne alemanas de nombre impronunciable y mucho menos aún, recordable. Maite quería llevarse las pocas que sobraron para desayunar, pero logramos convencerla para que desistiera…