12.9.07
9.9.07
6.9.07
4.9.07
2.9.07
1.9.07
Parques

Una de las cosas que más me gusta de Berlín, al margen de los bares, museos, tiendas de ropa y demás, son los parques. Yo no se la cantidad que hay de ellos, por todas partes, de todos los tamaños, con un equilibrio muy curioso, a medio camino entre una minuciosa planificación y una naturaleza descuidada y salvaje. No puedes moverte por la ciudad sin ver verde, pues además hay árboles en todas las calles, hiedra y otras trepadoras creciendo por las fachadas y césped en cualquier centímetro cuadrado de tierra que te puedas encontrar.
Parques grandes y emblemáticos como el de Tiergaten, en pleno centro, y relativamente joven, pues en el terrible invierno de 1946-47 fue talado prácticamente en su totalidad para alimentar las estufas de una población que se moría de frío. Y otros más pequeños como el Spreepark con su viejo parque de atracciones semiruinoso, con dinosaurios asomando por entre las verjas y el esqueleto de una noria que aún se mantiene en pie. O la magnífica alameda del Treptower . Por no hablar de Grunewald, al oeste, aunque este es más bien un enorme y frondoso bosque, en el cual avanzas unos metros y parece que te alejas cien kilómetros de la ciudad. Aquí se encuentra Teufelsberg, “la montaña del diablo”, con el viejo observatorio en su cima, desde donde se tiene una maravillosa vista de Berlín. A menudo voy al Volkspark Friedrichshain, con una zona para patinar, campos de futbol, tenis, baloncesto, un pequeño rocódromo, un half-pipe, una zona de arena para voley, etc… O al Gorlitzer Park, al ladito mismo de donde estoy viviendo, donde los días de sol te puedes encontrar a medio Kreuzberg asando salchichas y bebiendo cerveza.
Etiquetas: berlín
30.8.07
28.8.07
27.8.07
Neukölln vs Mitte
El otro día estuvimos en una fiesta cerca de Hermannplatz, un ático reformado con un estilo improvisado-industrial muy del gusto berlinés. La fiesta, como sucede a menudo por aquí, tenía un tema, en este caso “Neukolln versus Mitte”, Jordi me habló de otra fiesta, en pleno invierno, cuyo tema era Hawai y todos iban en bañador o bikini, con las ventanas cerradas a cal y canto y la calefacción a toda potencia, mientras fuera el termómetro caía muchos grados bajo cero.
En esta ocasión se trataba de elegir un bando y disfrazarse en función de la zona escogida. Berlín presenta una estructura bastante deslavazada (debido en gran medida a la antigua división y a las zonas devastadas por los bombardeos) que impide definir claramente un centro, pero no cabe duda que Mitte es uno de los barrios emblemáticos y céntricos de la capital alemana, aglutinando numerosas calles comerciales, edificios de oficinas, monumentos emblemáticos y mostrando la cara más “glamurosa” de la ciudad. Por el contrario, Neukolln es un barrio exterior, pobre, de casas modestas, habitado mayormente por obreros e inmigrantes. Al menos esos son los tópicos que rodean a los dos barrios y que los invitados trataban de reflejar con sus disfraces. Así podías encontrarte con niños pijos y jóvenes cosmopolitas adinerados o, por el contrario, con horteras en chándal y turcos macarras. Aunque alguna lo interpretó desde un punto de vista bastante literal disfrazándose de la famosa torre de TV, con una enorme bola en la cabeza, para representar a Mitte… Era bastante divertido, algunos se lo habían tomado muy en serio, otros con mucha imaginación, mientras que otros no sabías muy bien si se habían disfrazado o iban así normalmente…
Mientras arriba se iba llenando de gente bailando, bebiendo o charlando sentados en las escalera del edifico, intentando huir del calor y la música, en el patio interior crecía la acumulación de bicicletas de todos los tipos y colores, cerca de un centenar de ellas apelotonadas en la oscuridad. Es muy importante anotar mentalmente donde ha dejado uno la suya a la llegada o se corre el riesgo de pasar un buen rato buscándola a la hora de regresar. Pero esto es una de las cosas que más me gusta de esta ciudad, “todo” el mundo se mueve en bicicleta, con lo que ello conlleva: muy poco tráfico, menos contaminación, menos ruido y un ritmo de vida más pausado y tranquilo, ¡en fin! ¡vivir mejor!
Etiquetas: berlín

















































