Mostrando entradas con la etiqueta Hagakure. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hagakure. Mostrar todas las entradas

6.5.08

El Dragón

"Había un hombre en China al que gustaban mucho las imágenes representando a dragones. Todos sus muebles y vestidos estaban decorados con este emblema. El dios de los dragones se dio cuente de este amor profundo, así que un día, un verdadero dragón se presentó en su ventana. Se dice que el hombre se murió del susto... Era seguramente un charlatán que se hubiera revelado como tal en el momento de la acción."

-Hagakure- (Japón, siglo XVIII)

30.3.07

Las decisiones

Un viejo proverbio dice: "Decidios en el espacio de siete soplos". El señor Takonobu Ryuzoti hizo un día este comentario: "Si un hombre tarda demasiado en tomar una decisión, se duerme". El señor Naoshige dice también: "Si uno se lanza sin vigor, siete de cada diez acciones no llegan a término. Es verdaderamente difícil tomar decisiones en estado de agitación, por consiguiente, si, sin ocuparse de las consecuencias menores, uno se enfrenta a los problemas con la mente afilada como una navaja, siempre se encuentra la solución en menos tiempo preciso para hacer siete soplos!. Hay que considerar los problemas con calma y determinación.

-Hagakure- (Japón, siglo XVIII)

4.1.07

Éxito y fracaso

"La bondad o la maldad del carácter de un individuo no se reflejan en el éxito momentáneo o en el fracaso, aquí abajo. El éxito o el fracaso no son, a fin de cuentas, más que manifestaciones de la Naturaleza. El bien y el mal son, sin embargo, naturalezas humanas. No obstante, es cómodo, por razones didácticas, expresarse como si el éxito o el fracaso en el mundo fueran el resultado directo de un buen o mal carácter"

-Hagakure- (Japón, siglo XVIII)

25.12.06

La actitud frente a la tormenta

"Existe lo que se llama la actitud ante la tormenta. Cuando uno es sorprendido por una repentina tormenta se puede, o bien correr lo más aprisa posible, o bien colocarse rápidamente bajo los alerones de las casas que bordean el camino. De todos modos nos mojaremos. Si uno ya estuviera preparado mentalemente a la idea de estar mojado, se estaría, a fin de cuentas, muy poco contrariado con la llegada de la lluvia. Se puede aplicar este principio con provecho en todas las situaciones."


-Hagakure- (Japón, siglo XVIII)